El ingleteado es una técnica de corte y unión que permite crear cantos con apariencia de mayor grosor sin aumentar el peso de la pieza. Se utiliza habitualmente en encimeras, revestimientos y mobiliario fabricados con porcelánico o piedra. Gracias a este proceso, los bordes quedan perfectamente alineados, ofreciendo una estética más elegante y sofisticada. Además de mejorar el aspecto visual, el ingleteado aporta sensación de continuidad y calidad en los acabados. Es una solución muy valorada en proyectos de diseño moderno donde cada detalle marca la diferencia. Aunque requiere mayor precisión en la fabricación, el resultado final suele ser mucho más atractivo y profesional.